Fundada en 1975 por la familia Button, Buttonwood Farm comenzó como una lechería y con el tiempo evolucionó hasta convertirse en el puesto de helados que todos conocemos y amamos hoy. La familia investigó recetas antiguas y elaboró su ahora famoso helado utilizando únicamente ingredientes de primera calidad.
En 2003, la granja plantó un campo de girasoles para que los visitantes que venían a tomar helado pudieran disfrutar de la belleza rural de Connecticut. Esto dio lugar a la ahora famosa campaña de recaudación de fondos "Girasoles por Deseos" del puesto de helados. Durante una semana de junio, Buttonwood Farm corta ramos de girasoles para vender, y el 100 % de lo recaudado se destina a la Fundación Make-A-Wish de Connecticut, una organización sin fines de lucro dedicada a hacer realidad los deseos de niños con enfermedades graves. Gracias al éxito de "Girasoles por Deseos", Buttonwood Farm ahora planta 14 acres de girasoles, y personas de toda Nueva Inglaterra acuden para inmortalizar el momento.